
Con la finalidad de que estés enterado de las diversas actividades que se llevarán a cabo durante la celebraciòn de la fiesta patronal de Santiago Yosondúa presentamos el programa general de la fiesta proporcionado por el comité profestejos.
Posteado el 24 junio 2008 por Emilio Sánchez.

Con la finalidad de que estés enterado de las diversas actividades que se llevarán a cabo durante la celebraciòn de la fiesta patronal de Santiago Yosondúa presentamos el programa general de la fiesta proporcionado por el comité profestejos.
Posteado el 21 junio 2008 por Juan Hugo Sánchez García
La segunda mitad de este corte cronológico está plasmada de sucesos relevantes para el prestigio del pueblo. La mayoría se refieren a logros materiales para el bienestar de los habitantes. Tenemos así, la contrucción del palacio municipal, iniciativa gestada en 1917, pero que es materializada hasta 1936. En 1940 se reconstruye la Iglesia que había sido afectada por recurrentes sismos. También se realizan en las décadas posteriores mejoras materiales en las calles, agua potable, comercio y educación. Quizá el hecho relevante en las últimas décadas ha sido la visita del general y expresidente Lázaro Cárdenas del Río, en 1970.


Posteado el 21 junio 2008 por Juan Hugo Sánchez García
En cuanto al Calvario no se tiene información sobre los detalles de su construcción. Lo que a simple vista se puede decir es que es una hermosa construcción colonial, cuya realización debió ser anterior a la de la iglesia principal. La iglesia principal tiene como fecha de término de su elaboración 1780, aunque desde 1767 se divulgaba su presencia en algunos documentos. Fue reconstruida en 1940, pues a causa de los recurrentes sismos se había deteriorado.




Posteado el 21 junio 2008 por Juan Hugo Sánchez García
Yucu jaa Ñuu (“Montañas donde se encuentran las ruinas del pueblo”) en donde algunos estudiosos ubican el primer asentamiento.
Yucu Yuu (“Montaña de piedra”), además de una acrópolis con casas habitación, probablemente un observatorio astronómico.
Cerro de la ranchería de primavera. Al parecer es un sitio que puede igualar las dimensiones de la plaza principal de Monte Alban, con una serie de edificios y construcciones que revelan una estratificación de una sociedad bastante compleja.
Posteado el 21 junio 2008 por Juan Hugo Sánchez García
El desarrollo histórico del pueblo de Santiago Yosondúa se remonta a la época prehispánica, como la mayoría de las poblaciones del estado de Oaxaca. Es una historia de invasión, colonización y explotación, una situación también generalizada. Sin embargo, es necesario rescatar las particularidades del proceso vivido al interior, es decir, de las coyunturas, si bien locales, inseparables del contexto estatal o nacional, y que dieron una fisonomía característica a la población y su entorno.

Ñuu Yosondúa significa “pueblo sobre llano o cañada”, de acuerdo con Ernesto Sánchez Sánchez: “Ñuu, pueblo, Yoso, palabra antigua que quiere decir llano, que también significa sobre en lengua actual; nduhva o ndua, llano o cañada”[1] . Los vestigios arqueológicos que son conocidos, aunque poco explorados y menos estudiados, nos indican en efecto, la existencia de al menos tres asentamientos prehispánicos. Es en el cerro Yuku Jaa Ñuu (“Montañas donde se encuentran las ruinas del pueblo”) en donde algunos estudiosos ubican el primer asentamiento, cuestión reforzada por la existencia de un amplio y fértil valle irrigado por el río Esmeralda. Otro asentamiento de magnitud considerable es el cerro Yucu Yuu (“Montaña de piedra”), además de una acrópolis con casas habitación, probablemente un observatorio astronómico, según las tumbas que rodean el cerro y las figurillas de barro, de uso doméstico y ceremonial, que emerge cada que los pocos pobladores trabajan el terreno con el arado. La última noticia que recorre el poblado ha sido el descubrimiento accidental de un gran asentamiento, en el cerro de la ranchería de Primavera. Al parecer es un sitio que puede igualar las dimensiones de la plaza principal de Monte Alban, con una serie de edificios y construcciones que revelan una estratificación de una sociedad bastante compleja e inusitada para la región. Evidentemente son insuficientes los estudios y análisis antropológicos e históricos de todos esos sitios para aseverar de forma tajante las situaciones que acabamos de comentar, lo que sí es cierto es que allí están, esperando el fin de la apatía gubernamental y de sus propios pobladores, para su adecuado tratamiento.

Los años de dominación española configuraron la fisonomía del pueblo en la mayoría de sus aspectos. Como era común, los pocos españoles que llegaron a la comunidad se apropiaron de la mayor parte de las tierras, por lo menos las mejores, y el resto de la población, indios en su mayoría, fueron desplazados. A finales del siglo XVII, en 1767, un representante del pueblo solicita de forma legal la separación de la doctrina de Chalcatongo, pueblo a que estaban sujetos, para así poder elegir ellos su “Governador, Regidores, Alcaldes y demás oficiales de la República”[2] . Al parecer los requisitos necesarios estaban siendo cumplidos ya. En primer lugar, la suficiente población: 160 vecinos, sin incluir infantes (para la época el término “vecino” se refiere sobre todo a los pobladores españoles, y en menor grado mestizos y caciques indígenas). En segundo lugar, la presencia de una iglesia “…lucida, no solo en lo material de su Fábrica, sino lo que es más en su interior adorno, pulimento y riqueza de todo lo conducente al Culto Divino”[3] . En tercer lugar se agregan “…muchos Yndios, principales, aptos y Capaces”[4] . Para finalizar se argumenta que con eso se quieren evitar los excesos cometidos por los pobladores de Chalcatongo y los riesgos de los viajes de un pueblo a otro. Evidentemente el trasfondo de estas iniciativas se concentra muy probablemente en el interés del grupo de poder dominante en la población por los beneficios que este tipo de autonomía provoca, regularmente económicos y políticos.
El desarrollo histórico del siglo XIX impacta sobre todo en la desamortización de los bienes de la Iglesia, y probablemente en la desamortización de bienes comunales. Sin embargo, es insuficiente el material para hacer un análisis particular del proceso desarrollado.

El siglo XX ha sido estudiado con mayor amplitud. Sin duda que varios hechos dados en este corte temporal han definido la fisonomía actual del poblado. La revolución mexicana adquiere sus matices en esta región. Facciones de la región que se decían carrancistas o zapatistas azotaron la región con esporádicas invasiones que se traducían la mayor de las veces en saqueos, robos, violaciones o asesinatos. Los pobladores se defendían por un instinto natural de conservación del modo de vida, adheriendose a la facción que era contraria a la invasora. Los testimonios dejan las cosas claras: los carrancistas eran los malos y los zapatistas los buenos. Una división simple y ahistórica, que sin embargo se justifica, debido a que ese fenómeno se ubica en la lucha desarrollada en todo el estado de Oaxaca por conservar la soberanía, encabezada por el governador José Inés Dávila, en contra del poder central, representado por Venustiano Carranza en esos momentos.
El tema principal de la mitad del siglo XX (aunque no dudo que sea un tema recurrente en toda la historia del poblado) fue la invasión de tierras por parte de otros municipios y su consecuente defensa. Yosondúa tiene jurisdicción sobre varias rancherías que colindan con los municipios de: Santa Cruz Itundujia, Santa María Yolotepec y Chalcatongo de Hidalgo. Con todos hubo batallas por la defensa de la tierra. De acuerdo al presidente municipal en turno, las batallas podían adquirir un matiz armado o uno legal. Según los testimonios de cualquier forma el poblado salió siempre victorioso. Sin duda estas luchas por la tierra, ya legales, ya armadas, tienen un trasfondo histórico que se ubica en el origen prehispánico de las poblaciones y en una cosmovisión, bastante compleja, que estas les heredaron acerca de la tierra y su significado material y divino. La segunda mitad de este corte cronológico esta plasmada de sucesos relevantes para el prestigio del pueblo. La mayoría se refieren a logros materiales para el bienestar de los habitantes. Tenemos así, la construcción del palacio municipal, iniciativa gestada en 1917, pero que es materializada hasta 1936. En 1940 se reconstruye la Iglesia que había sido afectada por recurrentes sismos. También se realizan en las décadas posteriores mejoras materiales en las calles, agua potable, comercio y educación. Quizá el hecho relevante en las últimas décadas ha sido la visita del general y ex presidente Lázaro Cárdenas del Río, en 1970.

[1] Sánchez Sánchez Ernesto; 2004: 65.
Posteado el 21 junio 2008 por Juan Hugo Sánchez García
